miércoles, 31 de agosto de 2011

El narco desata ola de incendios a quienes no pagan extorsiones; calcinan dos negocios

Este tipo de hechos se registraron, en lo que va del año, en al menos nueve estados. Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Guerrero, Coahuila, entre otros, reportan actos de intimidación y violencia contra empresarios por parte de la delincuencia organizada.
El crimen organizado se ha ensañado con los pequeños y medianos empresarios: aquellos negocios que no pagan extorsiones son incendiados o baleados.

El ataque contra el Casino Royale de Monterrey —en el que murieron 52 personas, el pasado jueves— no es el más reciente.

Tan sólo ayer, dos negocios fueron calcinados en el estado de Chihuahua.
El Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez calcula que, en esa ciudad, 90% de los negocios son extorsionados.

En los meses más recientes, además, se han documentado ataques similares en Durango, Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Morelos, Guerrero y Coahuila.
Incendian negocios: cobran derecho de piso

El crimen organizado tiene asolados a pequeños y medianos empresarios en distintas entidades del país, debido a que cada vez con mayor frecuencia se perpetran ataques contra negocios. Estas agresiones están relacionadas con el pago de cuotas, según reportan las autoridades locales en sus investigaciones.

El reciente incendio provocado en Monterrey en el Casino Royale, que dejó 52 personas muertas, no es un caso aislado, ayer en Chihuahua se cometieron dos nuevos atentados incendiarios contra negocios, cuando comandos prendieron fuego a un restaurante en la capital del estado y otros negocios de la central de abasto fueron igualmente atacados en Ciudad Juárez.

En el ataque, el restaurante de la ciudad de Chihuahua fue incendiado por hombres armados aparentemente porque el propietario se rehusó a seguir pagando la cuota de protección.

Los propietarios del establecimiento temen que otros actos incendiarios se cometan en contra de sus negocios, ya que tienen una serie de restaurantes bajo el mismo nombre.

Ciudad Juárez fue la primera urbe en México donde los grupos criminales inauguraron una serie de atentados incendiarios contra los negocios y comercios que se han negado a pagar la cuota de protección desde hace cuatro años.

Este tipo de ataques contra negocios por no pagar una cuota de protección a grupos criminales ha sido práctica común en Chihuahua, principalmente en Ciudad Juárez, sin que las autoridades hayan podido reducir este tipo de delito.

Recientemente el presidente de la Coparmex en Chihuahua, Ignacio Manjarrez, aseguró que las extorsiones no han disminuido y que los comerciantes y empresarios se encuentran desprotegidos ante este tipo de delito.

Calculó que son cientos de negocios que han tenido que cerrar al no poder enfrentar a los delincuentes y no existir aún la confianza en las autoridades, por lo que otro número similar de empresarios siguen pagando la cuota de piso.

En Tamaulipas, representantes de los sectores empresariales de la entidad de la zona norte, centro y sur, que pidieron el anonimato, reconocen que nadie se salva, desde los comercios de comidas, autopartes, bares, cantinas, centros nocturnos y restaurantes. En mayor o menor medida, deben cubrir el pago.

En Monterrey, escenario del peor ataque contra civiles, entre 30 y 40% del total de los comercios del centro histórico han cerrado por las acciones del crimen organizado, que obliga a los dueños de los negocios a pagar semanalmente entre 20 y 30% del total de sus ventas, revelaron a Excélsior comerciantes y empresarios el pasado 6 de julio.

En un año se calcula que se han perdido alrededor de cinco mil empleos. La vida nocturna está prácticamente cancelada y sólo abren algunos negocios.

En algunos estados, como Coahuila, esta actividad criminal se ha incrementado los últimos dos años. Destacan los ataques a centros de entretenimiento.

En algunos casos, los criminales han matado hasta 17 personas y dejado heridas a otras 18, como el caso de la matanza de julio de 2010, ataque ocurrido en la quinta Italia Inn, en Torreón.

De acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR) la institución sólo ha tomado conocimiento de este tipo de hechos delictivos, ya que corresponde a las autoridades locales investigar los ataques y encontrar a los culpables.

Los estados en los que se han registrado ataques a negocios son Durango, Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Morelos, Guerrero, Coahuila y Veracruz.

Calculan que 90% paga las extorsiones en Juárez

Grupos empresariales en Chihuahua han solicitado amnistía en pago de impuestos por la impunidad con la que actúa la delincuencia
El Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez asegura que desde principios de 2007 decenas de grupos de extorsionadores empezaron a cobrar cuotas de protección a todo tipo de negocios y a quemar aquellos cuyos propietarios se negaban a pagar.

“Más de 90 por ciento del comercio organizado y ambulante de Ciudad Juárez paga esta especie de impuestos por derecho de piso a la delincuencia, que van de 200 a dos mil dólares o más, dependiendo del giro, so pena de secuestrar a sus dueños o familiares, quemar los establecimientos, o de plano, matarlos impunemente”, declaró este año Miguel Galindo, presidente del Consejo de Administración de la Central de Abasto de Ciudad Juárez.
Ante ello, los líderes de estos comerciantes exigieron a las autoridades federales y estatales una total amnistía fiscal, mientras se restablecen las condiciones generales en materia de seguridad pública.

Como resultado de la impunidad en que han actuado los delicneuntes, prácticamente todo el centro de diversión nocturna de Ciudad Juárez se encuentra cerrado, y muchos negocios, cerca de 50, muestran los estragos causados por los incendios provocados.

En esta guerra del crimen contra el comercio establecido, se pueden apreciar cientos de negocios como restaurantes, funerarias, establecimientos ambulantes, viviendas, vehículos, camiones y hasta iglesias, que han sido atacados con bombas incendiarias luego de que sus propietarios se negaran a seguir pagando la cuota.




Fuente: Excelsior