jueves, 11 de octubre de 2012

Atacan priístas caravana de ONG en Oaxaca


Los activistas pretendían llevar alimentos a los huaves que rechazan parque eólico

San Dionisio del Mar, Oax. Seguidores del alcalde priísta Miguel López, militantes del tricolor y golpeadores bloquearon el paso a la Caravana de Solidaridad con la Resistencia del Pueblo Ikjots de San Dionisio del Mar, integrada por organizaciones indígenas, sociales y de derechos humanos, en apoyo a indígenas huaves que se oponen a un parque eólico.

Los priístas, encabezados por los ex presidentes municipales Ernesto Juárez y Jorge Castellanos, algunos encapuchados y provistos de piedras, palos y armas de fuego, así como bidones de gasolina, impidieron a los activistas, procedentes de Oaxaca, Veracruz y Chiapas, pasar por un camino de terracería en las inmediaciones del paraje Pozo Piedra.

Los activistas habían tomado el camino de terracería para eludir la barricada instalada por priístas en la carretera Unión Hidalgo-Chicapa de Castro-San Dionisio del Mar, a fin de entregar unas nueve toneladas de alimentos a los huaves.

Sin embargo, los priístas recibieron con insultos, palos y patadas la camioneta que encabezaba la marcha, en la cual se desplazaban Isaúl Celaya y otros cuatro miembros de la Asamblea General del Pueblo Ikojts de San Dionisio del Mar. También lanzaron piedras a los activistas, sin herirlos.

Policías estatales y Rodrigo Velásquez García, representante de la Secretaría General de Gobierno, intervinieron y los priístas suspendieron el ataque, pero insistieron en no permitir el paso.

El ex alcalde Castellanos dijo que los activistas son unos agitadores. Destacó que quienes están de acuerdo con el parque eólico integraron un frente cívico, porque el proyecto beneficiará a la mayor parte de la población con obras sociales y empleos.

El coordinador de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo, Carlos Beas Torres, dijo que el ataque es una muestra cruda de la imposición del parque eólico, sin consultar a los dueños de las tierras. Los activistas regresaron a Unión Hidalgo.




Fuente: La Jornada